Nota: Expertos reunidos en las Jornadas Corresponsables abogan por la dignificación del sector financiero y la transparencia

Diferentes expertos reunidos en las XXVIII Jornadas Corresponsables celebradas en el CaixaForum de Barcelona y organizadas por la editorial MediaResponsable han coincidido en apostar por la dignificación del sector financiero y en la importancia de comunicar con transparencia, entre otros aspectos.

Así, el director de Responsabilidad y Reputación Corporativa de BBVA, Antoni Ballabriga, ha apelado a la dignificación del sector financiero y ha lamentado que “no haya sabido explicar bien su rol social”. Además, ha hecho alusión a la existencia de “una doble tendencia”, con compañías “a las que se les está haciendo difícil permear la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en el conjunto de la organización y otras que lo van trabajando”.

Ballabriga ha hecho estas declaraciones en la mesa ‘La empresa ante los retos de la sociedad: experiencias y buenas prácticas’, en la que también ha participado la directora de Comunicación y RRPP de Novartis, Montserrat Tarrés, quien ha manifestado la importancia de comunicar “tanto las buenas como las malas noticias por una cuestión de transparencia y de respeto a los grupos de interés”.

Por su parte, el subdirector general y director del área de Responsabilidad Corporativa y Marca de CaixaBank, Àngel Pes, ha reclamado que “es importante ligar la RSE con la innovación porque la gestión a largo plazo de las compañías pasa por ella” mientras que la directora de Comunicación y RSC de Henkel, Elisenda Ballester, ha apuntado que “la crisis ha hecho de filtro de las compañías que realizan donaciones de las que hacen RSE integrada y ha permitido ver quién maquilla este concepto”. “La RSE pone el acento en cómo la empresa gana dinero”, ha añadido.

Estas jornadas, a las que han asistido más de 300 personas, han servido de marco de presentación de la séptima edición del Anuario Corresponsables 2012, una publicación de referencia en materia RSE en la que cerca de 200 expertos han analizado la contribución de la responsabilidad social a la resolución de retos ambientales, sociales, laborales, de derechos humanos y éticos.

Así, en el acto de inauguración, la vicepresidenta de la Generalitat de Catalunya, Joana Ortega, ha apostado por “aportar todo lo que somos y lo que nos ha hecho grandes”. “Entre todos debemos levantar el país”, ha apuntado.

En otra de las mesas –‘El papel de la empresa ante los retos de la sociedad y la posición del Gobierno ante la materia. Necesidades y expectativas de los grupos de interés’– el diputado de CIU en el Congreso de los Diputados, Carles Campuzano, ha recordado las principales líneas en las que está trabajando la Comisión Europea como grandes retos, además de pedir que el Gobierno se “replantee” el papel del Consejo Estatal de la RSE “para que sea más operativo”.

Por su parte, el presidente de Eben España, Joan Fontrodona, ha explicado que “la RSE empieza por dentro de las empresas”. “Es falsa la RSE que mira mucho hacia fuera y se preocupa poco por lo de dentro. Hoy el papel de la empresa es mirar hacia su interior: mantener los puestos de trabajo, crear nuevos y ayudar a salir de la crisis”, ha indicado.

El director general del Col·legi de Censors Jurats de Comptes de Catalunya, Xavier Cardona, ha añadido que la existencia de “un nuevo escenario” reclama un modelo “más consolidado, sostenible y profesionalizado en todos los ámbitos: financiero, laboral, político”.

Mientras, el director general de Forética, Germán Granda, ha destacado que el reto pasa por “generar empleo y confianza”. “La Responsabilidad Social es una palanca muy importante y fundamental de innovación y competitividad”, ha señalado. Por su parte, la directora de Desarrollo de la Fundación Seres, Lucila García, ha subrayado que “las empresas tienen un reto por delante para recuperar la confianza y la RSE es una herramienta poderosa en este sentido”.

¿COMPAÑÍAS PREPARADAS PARA EL CAMBIO?

Por último, el socio responsable de los servicios de cambio climático y sostenibilidad de KPMG Europa, Oriente Medio y África,  José Luis Blasco, ha explicado que la cuestión clave es si las empresas están preparadas para la sociedad del siglo XXI. “Hablamos de reconstruir un modelo caduco que ya nos ha dado sus resultados. ¿Están preparadas las compañías para el cambio, para adaptarse a indicadores nuevos? ¿Queremos reconstruir el modelo antiguo de extraer para consumir o deberíamos pensar que hay empresas que tienen oportunidades para ser pioneras del cambio?”, se ha preguntado.

La segunda teniente de alcalde de l’Ajuntament de Barcelona, Sònia Recasens, ha clausurado los actos de la mañana, señalando que “es importante que las administraciones seamos coherentes y hagamos Responsabilidad Social, por ejemplo, con una gestión de los recursos públicos transparente y rigurosa”.

Recasens ha hablado también de la importancia del turismo sostenible en una ciudad como Barcelona, que acoge siete millones de visitantes anuales. “Para desarrollar esto necesitamos a empresas sostenibles y responsables, desde las administraciones no podemos hacerlo solos”, ha añadido.

A lo largo de la tarde se han celebrado talleres monográficos agrupados en Taller Novartis “Calidad de vida y hábitos saludables”, los Talleres Gas Natural Fenosa “La huella de carbono y la lucha contra el cambio climático” y “Las empresas como agentes de cooperación internacional” y el Taller Fundación Corresponsables “La relación entre empresas y tercer sector en el contexto de crisis”

Fuente: http://www.europapress.es/epsocial/rsc/noticia-expertos-reunidos-jornadas-corresponsables-abogan-dignificacion-sector-financiero-transparencia-20120228182505.html

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Nota:Y mi responsabilidad social?

¿Qué puedo hacer yo o la organización a la cual pertenezco o dirijo, como componente de la sociedad? Sí verdaderamente quiero contribuir a solucionar los problemas de esa sociedad; los problemas de la gente, es indispensable que averigüe cuál es la realidad de manera tal que satisfaga mis inquietudes y participe en forma efectiva y directa. La pregunta tiene que ser: ¿Qué necesita la gente y cuáles son sus prioridades? Si no la hago, mal puedo sentir en mi fuero íntimo que esté participando efectivamente. Debo preguntarme como organización, como ONG, como persona, como miembro de la sociedad a la cual quiero pertenecer: ¿En qué me baso para hacer lo que estoy haciendo como manifestación de mi responsabilidad social?

¿Sigo haciendo lo mismo de siempre? ¿Cuándo comencé a hacer lo que estoy haciendo? ¿Por qué lo hago? ¿Son tan buenos y medibles los resultados de mi programa que puedo decir que estoy contribuyendo al desarrollo humano y de esa manera al desarrollo de la sociedad? ¿En qué estudios me baso para orientar mi acción social? ¿Cómo determino el grado de mi contribución? ¿He creado programas identificados por mi o por la organización a la que pertenezco por medio de análisis hechos a nivel de la gente? ¿He determinado las realidades de la gente a nivel personal, sectorial o regional a través de mediciones que haya hecho directamente? ¿O sólo apoyo programas de otros? ¿Me aseguro de que los programas en los cuales participo o a los cuales contribuyo sean producto de necesidades determinadas por y para la gente? ¿Cuáles son las inequidades que existen en la comunidad? ¿De qué manera se ataca la sostenibilidad en el programa propuesto o en proceso? ¿Cómo se enfoca lo relativo a la potenciación en mi programa? ¿Y cuál es la cooperación lograda para la ejecución del programa? ¿Y la productividad? ¿Será sostenible el programa una vez que no estén presentes quienes hoy lo apoyan? ¿Califico a los miembros de la comunidad para que puedan participar en y conducir los programas? ¿Atiendo a la mejora de los servicios o productos o solo atiendo a mejorar el instrumento a través del cual se proveen? ¿En qué medida trabajo con otros sectores de la sociedad? ¿Es mi programa un factor de contribución a la seguridad humana? ¿Cómo participa la gente del voluntariado de mi empresa en programas que mi empresa o ellos hayan identificado para la comunidad? ¿Son contribuciones que ellos hacen a programas creados por ellos en base a necesidades determinadas por y para la gente, o son contribuciones a programas organizados por otros? ¿Y esos programas organizados por otros son por y para la gente?

¡Preguntas!

¿Y al hacerme algunas de esas preguntas identificándome con el sentido que conllevan, cuáles son mis respuestas? ¿Puedo decir que mi programa cumple con los conceptos de responsabilidad social en cuanto a la comunidad a la cual sirvo y a la cual afecto con mi actividad y para con la cual tengo obligaciones sociales, morales y humanas? ¿En qué medida puedo decir que efectivamente estoy directamente involucrado como persona o como organización, con la comunidad que me rodea; con mi comunidad? ¿Y si lo estoy, exijo que otros también se involucren cuando son copartícipes en la obligación de servir a esa comunidad?

No es fácil la repuesta. Se trata nada menos que del desarrollo humano; del desarrollo del país donde vivo.

Por Odoardo Leòn-Porte

Fuente: http://www.eluniversal.com/opinion/120221/y-mi-responsabilidad-social